Es cuando el nuevo capitalismo nos dice: muchachos: estamos ahora en un túnel, estamos enderezando el timón de la historia, hay hambre, hay necesidad, hay pobreza e injusticia. Pero acabamos de entrar en la ruta correcta, en el viento de la historia, en el futuro luminoso, medio metro más allá de esta sombra provisoria donde nos encontramos. Es cuestión de esforzamos, de apretamos la correa, de admitir el tránsito penoso al cambio del desenlace formidable. Los precios flotan, el mercado protagoniza, la maquinaria de la economía acaba de encenderse. Pasaremos hambre, sentiremos la desesperanza, pero al final nos aguarda un futuro hermoso donde todos seremos prósperos y felices, donde cada hombre encontrará su sitio y su acomodo, donde superaremos el odioso pasado y entraremos en el jardín de la humanidad nueva. Que nadie nos toque, que nadie mancille la ruta. Ciertamente, el Paraíso sigue quedando lejos, pero con buen ojo y mejor criterio, puede verse en lontananza.
http://www.analitica.com/bitblioteca/home/globalizacion.asp